Oh
Y todo esto de volver a encontrarme en armonía con las situaciones y con los seres que me rodean (al menos con los irremplazables) me trae nuevas inconformidades y ganas de salir disparada por cualquier ventana y caer de lleno contra alguna planta hostil. Aún sintiéndome bien, algo no cuaja. Utilizar la palabra "cuaja" a falta de una mejor, a falta de ganas de pensar en una mejor. ¿Qué me queda si ya no sé expresarme a escondidas?
Prácticamente hablar sola constantemente y repetir análisis subjetivos e improbables. Sentirme identificada y no saber traducirme para que ciertas personas me comprendan. ¿Por qué debería hacerlo? Deberían ellos aprender mi idioma. O alejarse, para siempre.
Esta misantropía no me está haciendo nada bien. Cómo si no fuera yo también parte de todo esto, lamentablemente.
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copos de azúcar