Hay crisis. Hay quiebres pero no los que yo necesito. Siento la muerte cerca, hoy.
Y me engaño, voy a seguir existiendo.
Si a esto se le puede llamar existencia.
Carezco de talento, carezco de carisma. Soy una carencia.
¿Quién me necesita?
¿Quién me espera en algún lado?
No tolero este lugar, mis manos, mis piernas, mis ganas de irme a otra parte al instante siguiente de haber llegado.
Mi soledad, eterna.
No debo confiar en esos espejismos. Me roban el alma. Me aplastan, me sofocan, me vacían aún más. ¿Qué más pueden llevarse de mí?
No tengo nada para dar más que dependencia.
No tengo nada que enseñar.
No veo lo que todos ellos ven. No siento, no pienso, no hablo en su misma lengua. La mía es venenosa. La mía es perversa.
Llueve y voy a llorar toda la noche, y lo haré por mil noches más.
Las noches de mi vida siempre serán saladas y sin estrellas.
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