31.7.12

Misteriosos sentimientos que desdeño
sin mi sinceridad no me queda nada
sin pensar sería todo tan sencillo
me pierdo en laberintos
me encierro y nadie puede entrar
pero esa luz que despliega tu sonrisa inocente
esa simpleza que en verdad es diferencia
en verdad es novedad.


Y somos todos tan diferentes
tan llenos de historias que nos atan 
a la mierda
en general
todos atados a la mierda
de distinto color pero lo mismo huele mal
y estancados creemos que caminamos


¿Sabés? Retornamos siempre al mismo lugar
porque caminar en sueños es imposible
sensación de querer escapar pero no tener fuerzas
de ser incapacitado.
La conocemos todos 
somos adictos al impulso que termina en la nada
dulce nada que emboba las mentes más poderosas
dulce ilusión que inventa el cerebro cansado de perder
nunca me canso de ilusionarme, de inventarme, de proyectarme.
Me repito y soy un libro en un estante
cualquiera me puede leer
tengo mis verdades escritas en la frente
mis heridas expuestas al sol.


Sensación de peligro a tu lado
de estar cayéndome todo el tiempo
de un momento a otro podías soltarme la mano
y me soltaste tantas veces
yo, ciega, seguía trepando hasta volver a vos
pero lo mismo terminé cayendo.
Polvo en la cara y raspones en el cuerpo.
Me sacudo y me voy a cualquier lado en el que no estés.
Porque para ver tanto desperdicio de corazón...

¿Quién querría quedarse?
Un poco de respeto a las palabras, nena, un poco de respeto al amor
ciertas cosas importan
ciertas cosas duelen
y una vez dichas
una vez creídas y procesadas en mí
no se esfuman así nomás, así como se esfuma un cuerpo que creías tuyo
que sentías tan tuyo, tan inmortal en tu cama, tan imperdible.


Esta noche es un deseo incontenible de escupirte en la cara lo que siento
pero se va a ir, como todo.
Sigo entera.
No sé si estoy haciendo las cosas bien, pero se siente bien
se siente sano
me hacía falta un poco de serenidad y cuidado real.
Todo alrededor tuyo era peligro.
Y estar cayendo al vacío cada vez más profundo
jamás el suelo firme
y sabías de mi miedo a no pisar el suelo
razones por las cuales las gentes como yo le tememos al sube y baja
a las hamacas, a las camas marineras, a las bicicletas y las motos
todo tiene un por qué
y sabías lo que dolía
sabías lo que alegraba.


Ángel de la soledad
Ángel que cubre la soledad y la opaca
Sonreír un poco, todo lo cura, todo lo mata.





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