25.1.11

Runaway


Típico que cuando estoy sola en mi casa, escuchando música sin escuchar, con un café que se enfría sobre el escritorio y la mirada perdida; todo mi ser te quiere acá.
Típico que cuando estoy rodeada de gente que aparentemente me conoce y quiere lo mejor para mí, lo único que realmente quiera yo sea mudarme de este planeta con vos por unos minutos y volver con una sonrisa y con tu esencia impregnada en mí, para ayudarme a tolerar lo intolerable. Me alegrás tanto como también podés destruírme hasta el final y si pudiera elegir, elegiría los momentos en que me alegrás, porque son insuperables. Pero el hecho de flotar en el aire solo con verte, hace más dura la caída y más largo el proceso de recuperación. Y me siento egoísta, estúpida, loca, insuficiente pero a la vez me siento viva solo de pensar en que todo puede volver a empezar una vez más, pero me siento muerta sabiendo que la única conciente de lo inmenso que es estar juntos al menos unos minutos soy yo.
Ya me cansé de ver a mi corazón aplastado en el asfalto, tener que recoger los pedazos y seguir caminando sin preguntarme mucho por qué me pasa lo que me pasa; porque si me empiezo a preguntar voy a terminar muerta de dolor, separada del mundo entero, ajena a todo y la verdad es que no me falta mucho para llegar a estar así. Todo lo que alguna vez sentí en esta vida, todo lo que me hizo sufrir y reír y desear que el tiempo se adelantara o se detuviera para siempre, todo... absolutamente todo, hubo un día en que para bien o para mal se terminó. Menos vos, menos mis ganas de vos.
No encuentro un final y estoy pensando seriamente en que nunca lo va a haber, así como tampoco va a haber un cambio de rosca y un final feliz, porque a la fuerza aprendí que eso en mi vida (¿y en todas?) no existe. Y volver a creer en que ciertas cosas y personas pueden cambiar, es retroceder demasiado, es rescatar mi inocencia anesteciada de las profundidades de un océano feroz y probablemente mortal. No, no quiero volver a creer en los finales felices y en el final del arco iris para vos y para mí... aunque no estoy del todo segura de preferir esta realidad fría y manipuladora. Siempre hay algún detalle que para los demás no significa nada, pero a mí me hace seguir esperando sonriente en el mismo andén y siempre el mismo tren que sé muy bien que me va a llevar a cualquier lugar menos a la gloria y que probablemente sea mi perdición; probablemente termine por pisarme y dejarme muerta en las vías.. pero aún así sé que valdrá la pena ver su luz de frente hacia mí.
Me podría pasar días enteros pensando en vos y analizando lo irracional, tratando de encerrar el aire en una jaula y de capturar el agua con mis manos. Creo que si de perder el tiempo se trata... es la mejor forma que conozco de hacerlo o quizás la única. Y a mi entender de lo que es la vida, pensar, imaginar y soñar son completamente necesarios. Lo innesariamente cruel es que todo lo que sueño, pienso e imagino se resume en vos. Todos mis caminos conducen a vos.
Y en este lugar estoy sola, siempre estoy sola y eso es lo que más duele. Si no estás vos, yo estoy sola, incompleta, vacía, fría y totalmente perdida. Si no estás vos, no hay nadie, no importa nadie. Y si estás, mucho menos.
Te voy a odiar toda la vida con tal de evitar el dolor punzante que me provoca amarte. Voy a enumerar y remarcar tus defectos una y otra vez en mi cabeza con tal de olvidarme por un momento de que en realidad no me importa ninguno. Lo que me importa no es lo que podés o no hacer, no quiero que me enseñes a vivir como muchos ya han intentado, ni que borres mis cicatrizes. No quiero realmente nada más que lo que siento, no tengo caprichos, no tengo condiciones ni tampoco busco garantías. Pero si tengo que ser honesta, nunca voy a ser libre mientras vos existas y estés lejos mío. Cada momento en que quiero empezar algo nuevo, me acuerdo que estás en algún lugar y probablemente no sea tan lejos y que quisiera que me vieras y te sorprendieras de lo que soy capaz de hacer, que estuvieras orgulloso de mí, que te gustara algo de mí.. algo que nadie más pudiera ver. Pero estás muy ciego o realmente nunca me ves cuando me mirás. O quizás yo nací con esta capacidad inmensa de verte a través de las cosas, de desnudar tus detalles y no hay nada que pueda hacer al respecto, y ni siquiera puedo usarla como musa porque cada día descubro que duele un poquito más y más.. y me vuelvo más y más incapaz de controlar mis impulsos.
Debería mudarme de planeta, pero sola. Debería escaparme de vos. Mi dolor es que estés o no estés, siempre estás. Y modificás, porque te di voz y voto, te di vela en este entierro y en todos. Te di el papel protagónico de mi vida y ya no puedo (quiero) quitártelo. Mi dolor es que sos parte de mí y no puedo escaparme de mi misma; y creeme que lo intenté.
Pero mi mayor dolor es que cuando estás sin estar es cuando más poder sobre mí tenés, es cuando más inútil me vuelvo, cuando más fría soy ante todo lo demás en este mundo que para mí es efímero y descriptible. Cuando estás sin estar es cuando más grande sos para mí, cuando más arriba estás y sobretodo... cuando más me lastima mi imaginación. Cuando no estás no encuentro consuelo y como la angustia ya no me entretiene, me sumergo en el mar calmo de la nada. Paso mis días tirada sin querer vivir y realmente juro que no quiero hacerlo, no exagero.. quizás exageré muchas veces pero nunca con el vacío que hay dentro de mí. No exagero, porque si pudiera elegir nada de esto pasaría. Si pudiera elegir no existirías, te hubiera borrado, desterrado y quizás te hubiera torturado un poco para que veas lo que se siente tener un corazón y que llore. Y sé que aca estoy
otra vez como tantas odiándote sin motivo, culpándote de mis miserias, disfrazándote de Satanás solo para no recordar que en realidad te venero como a un Dios y que la única culpable de algo, si es que hay un culpable, soy yo y mis malditas ilusiones.
Y es tan tan típico que cuando tengo una hoja en blanco y una lapicera; todo mi ser te quiere acá.

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