
Hay muchos lugares nuevos para recorrer y muchas formas nuevas de amanecer, pero lamentablemente estoy en un lugar constántemente aislado del resto. Quizás sea algo temporal relacionado a la edad y cuando todo esto pase pueda conocer y vivir tantas cosas como me gustaría, o quizás por el contrario todo vaya en bajada.
No quiero ser alguien alejada del arte e incapaz de expresar lo que le pasa. Me gusta que todo lo que hago esté diciendo quien soy, aún en esos momentos en los que no estoy conforme con quién soy.
Creo que mi individualidad pasa más por lo incierto que por lo definido. O quizás lo único que está definido sean mis dudas, mis preguntas y mis interminables laberintos.
Lo que me confunde es la lucha entre lo que me enseñaron y mi instinto, que no tiene un límite intelectualmente impuesto por nadie y todo lo deja ser.
Quizás seríamos todos más libres y felices si escucharamos a nuestro cuerpo un poco más, en vez de a los estigmas morales que impone la sociedad.
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