Tengo fotos tuyas guardadas en un cajón, no sos como te imaginé toda mi vida.Eras hermoso, papá, hermoso por fuera, aunque no sé si papá es la palabra para definir a un hombre que me dejo no una sino dos veces, y la tercera fue la definitiva. Y te lloré, a pesar de no recordar ni tu carapero los que me conocen saben que jamás lo admitiría, que para mi no exististe nunca, que es más fácil odiarte que aceptar que me hiciste sufrir.Pero estoy cansada de ser la persona que oculta sus sentimientos o se hace la dura, siempre voy a ser frágil y sensible y ya no me da miedo demostrarlo, la fragilidad no es sinónimo de debilidad. Acá estoy escribiendo para vos y encima publicándolo. ¿Cuánto más podría sufrir ahora? ya me rompiste el corazónen los actos del colegio, donde nunca estuvisteen mis cumpleaños, donde nunca estuvisteen mis primeros pasos, en mis primeras palabras, en mi primer beso, no estuviste para defenderme ni para enseñarme a ser más fuerte.Pero lo que más lastima es el simple hecho de que nunca, jamás, aunque lo desee con toda la fuerza de mi alma y te juro que lo deseo más que nada en el mundo, nunca voy a poder mirarte a los ojos y decirte esto.Y decirte que está bien, que te perdono, que mi corazón sobrevivió y es fuerte. Que no soy como vos gracias a vos, y que agradezco por eso. Que no quiero ser la chica que culpa a sus padres por como es, en vez de entender que no todo es tan fácil como parece. Yo entiendo, aunque duela entiendo.No te voy a poder escuchar nunca pedirme perdón, nunca voy a poder recuperar el tiempo perdido con mi papá como en las películas, no vas a estar caminando conmigo el día que me case y no voy a tener que pensar en cómo decirte el día que vaya a tener un bebé. Nunca te voy a conocer, ni enojado ni triste ni arrepentido ni feliz.Porque ya no estás, y porque nunca vas a volver, porque aunque haga este esfuerzo enorme por cerrar la historia y seguir, y conocer a tus hermano/as y a tus papás y querer perdonarte sin que me lo pidas no puedo, simplemente no puedo.Te necesito a vos, siempre te necesité y siempre te voy a necesitar. Porque los padres son para toda la vida, para toda mi vida aunque la tuya haya terminado.Nunca es una palabra que duele profundamente en el corazón y la más difícil de aceptar; y en el fondo de mí sigo creyendo en la magia y en que podés aparecer algún día como en un sueño y darme un final feliz. Porque necesito escuchar tu voz, no la de los demás, Tu voz diciéndome que me amaste y que me elegiste aunque sea por un segundo.Pero esta vez es definitivo, hace mucho que es definitivo aunque yo me niegue a creerlo.
Te fuiste. Nos dejaste. No sé si dijiste por qué, o a dónde... te recuerdo que era tan solo una bebé y que no tenía todavía el uso de mi razón desarrollado completamente. Aunque creo que mucho no lo necesitaba, la falta de amor y cariño es fácil de percibir. El rechazo es fácil de notar, pero difícil de asimilar, difícil de entender por qué, desde cuándo y hasta cuándo. Hasta siempre, eso es lo único que sé. Y las otras preguntas, jamás van a tener una respuesta. Porque ahora te fuiste, definitivamente para siempre, y por más irónico que sea después de haberte ido tantas veces porque sí, esta vez no fue por elección tuya, sino por elección de Dios, que no solo decidió quitarte la vida sino dejarme a mí una llena de inconclusiones, de signos de interrogación, de incertidumbre..Decidió que yo debía vivir feliz, pero con una parte faltante de mi historia para siempre. Y yo sé que hay muchos que creen que el destino se hace con las propias manos, y que cada uno decide su suerte y su camino, y lamento dar tal ejemplo de lo contrario. Lamento decir que aunque lo quiera y anhele con todas mis fuerzas jamás voy a poder cambiar al destino y ver a mi papá a los ojos y preguntarle dónde estuvo y con quién, que pudo darle más felicidad que estar acá conmigo. Preguntarle a quién cuidó, todo el tiempo que yo lo necesité. Preguntarle a quién fue a ver a cada acto del colegio, a quién protegió de cada chico que se le acercara, a quién celo y amó con todas sus fuerzas. Preguntarle si fue a alguien que lo valía mas que yo, aunque yo sepa que no fue así, quién sabe.. Y preguntarle si se arrepientió, si pensó en mi tan solo por un momento. Preguntarle por qué tuvo que hacerme crecer tan fuerte por obligación, cuando yo quería seguir siendo una nena para siempre, cuando yo no quería cargar este peso ni este recuerdo, cuando yo no quería recordarlo como aquel que se fué, como el ausente, como el malo de la historia. Preguntarle por qué no me preguntó que era lo que yo quería, lo que yo necesitaba, lo que yo esperaba.Y lamento sobre todo saber que jamás voy a escuchar de su boca salir un Perdón, y jamás voy a tener la chance de perdonarlo, ante la sorpresa de todos y ante la mía también. Porque lo haría, juro que lo haría. Una y mil y un millón de veces.
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